DESDE DENTRO DE TAF. VERSO A VERSO. CRUZ CARTAS





ME ARRIESGO CONTIGO

“No te salves ahora
Ni nunca
No te salves” 
M. Benedetti

Me arriesgo contigo
porque tus pasos son firmes en la acera,
porque tu risa es ancha y rompe el aire
y hace de la noche una alborada,
por el acento laborioso de tus manos
cuando escriben versos en mi espalda.

Me arriesgo contigo
mientras siga tu piel siendo calentura
y no te venza el sueño,
mientras un pájaro loco te anide en la cabeza
y no te muerda el hastío de las horas repetidas,
me arriesgo contigo.

Porque eres luz y eres tormenta,
porque alejas de mi vida los inviernos,
porque nunca me das tregua.
Me arriesgo incluso
si te veo mermado por la duda,
resbalando por el blando tobogán de los deseos,
pesaroso, arrepentido, incierto.

Aún así, amor, me arriesgo
mientras no te gane el olor de la rutina
Y la manta del sofá no te acomode.
Mientras tenga tu mundo mil esquinas,
mientras no haya pared que te aprisione.


“Del amor y sus aristas”  C. Cartas

DESDE DENTRO TAF: CELIA MUÑOZ DE UNZUE






RECUERDOS

¿Os habéis parado a observar alguna vez fotos antiguas? Es muy curioso, las miras y miras queriendo averiguar detalles de ellas.
Esta parece que es de un joven cumpliendo el servicio militar. Pero… ¿Y el niño que le acompaña también de uniforme? No puede ser.
Tampoco creo que sea una de esas fotografías que se hacen disfrazados. No, no es un disfraz; sospecho que de verdad es de hace bastantes lustros. 
La curiosidad me lleva a recurrir a los mayores de la familia y ellos me han desvelado el misterio.
Es tu padre, con su hermano, o sea tu tío, cinco años menor que él. 
La foto se la hicieron en 1911, tiene la friolera de 104 años y es en el orfanato de San Calixto, en Plasencia. Allí vivieron hasta cumplir los veinte y salieron con el título de maestros. 
Parece increíble que, aunque amarillenta, se haya conservando sin deteriorarse. Para los protagonistas retratados se detuvo el tiempo en la instantánea. Para nosotros ha pasado toda una vida cargada de recuerdos.


CELIA MUÑOZ

LOCO POR LORCA. Velada de poesía y música hispano-irlandesa


El próximo sábado día 7 de abril a las 19,00 h. en la Embajada de Irlanda tendrá lugar el acto homenaje a Lorca en la Residencia de Estudiantes, en el que participará nuestra amiga Beatriz Villacañas, como poeta española, junto a los poetas irlandeses Theo Dorgan y Keith Payne y con los músicos Cormac Juan Breatnach, Cormac de Barra y La Musgaña (Jaime Muñoz Y Carlos Beceiro). 

Será una velada poético musical en la que, además de leer poemas de Lorca, que también serán recitados por los poetas irlandeses, en inglés e irlandés respectivamente, leerá su poema dedicado al fallecido poeta irlandés Michael Hartnett, el llamado "Lorca de Limerick".

La Embajada de Irlanda tiene el honor de invitarle a

Loco por Lorca

una velada de poesía y música hispano-irlandesa para celebrar el 120 aniversario del nacimiento de Federico García Lorca.  Este evento incluye cinco poesías de García Lorca, recientemente traducidas por primera vez al inglés y al irlandés, recitadas por tres poetas: una española y dos irlandeses; con el acompañamiento de cuatro músicos: dos españoles y dos irlandeses, tocando música tradicional y piezas de nueva composición, todo acompañado de imágenes proyectadas.

Tendrá lugar el sábado 7 de abril 2018 a las 19.00 horas, en
la Residencia de Estudiantes, Calle del Pinar 21-23

S.R.C. antes del 04 de abril
Hasta completar aforo

Poetas: TheoDorgan, Keith Payne y Beatriz Villacañas 
Músicos: Cormac Juan Breatnach, Cormac de Barra y La Musgaña (Jaime Muñoz Y Carlos Beceiro)




SOLIDARITAF: CONCIERTO BENÉFICO DE GOSPEL "VOCES POR ETIOPÍA" EN GALILEO GALILEI



Resultado de imagen de voces por etiopía

En la mañana del próximo sábado en la sala Galileo Galilei, de Madrid, tendrá lugar el concierto benéfico de gospel, Voces por Etiopía, a favor de Gamo Gofa. 
Cantarán 3 coros dirigidos por Rebeca Rods: Gospel Connection, Black Light Gospel Choir y Rock Out Chour, con la colaboración de la Escuela Coral de Madrid.
También podréis comprar un extraordinario café traído de Etiopía y tostado de forma tradicional, tela, etc. 
Será un extraordinario concierto, divertido y, sobre todo, solidario.


http://madrid.carpediem.cd/events/6388137-concierto-ben-fico-voces-por-etiop-a-at-sala-galileo-galilei/

Sala Galileo Galilei
C/ Galileo, nº 100
28015 Madrid

TAF SE MUEVE: "MADRID EN VERSO"

Este mes, y para celebrar el día de la poesía, aprovechamos para hacer coincidir nuestra salida mensual con un itinerario guiado por nuestra ciudad, aunque no todos los miembros de Colectivo pudimos apuntarnos, dado que son plazas limitadas y hay mucha demanda.
"MADRID EN VERSO": ITINERARIO GUIADO PARA EL DÍA DE LA POESÍA
Se trata de un paseo guiado en el que Madrid se transformará en materia de poesía. Caminaremos por aquellos rincones, edificios, jardines, plazas y calles que aparecen en los versos de poetas de épocas muy diversas. 
Por: Francisco Juez, doctor en Geografía e Historia.
BIBLIOTECA REGIONAL DE MADRID JOAQUÍN LEGUINA
28045 Madrid

Precioso miércoles para pasear de mañana soleada, todo un lujo después de las incesantes lluvias de los últimos días. El punto de encuentro para el grupo era en Puerta Cerrada, delante de la cuz, donde nos reunimos con nuestro guía, buscando el sol para paliar el gélido viento.
La primera referencia a Madrid fue la frase de José Clavijo y Fajardo, periodista y escritor, con las que definió Madrid cuando estuvo en Samarkanda y que decora el muro de enfrente. 
"Fui sobre agua edificada
mis muros de fuego son"
Agua por la gran cantidad que nutre la ciudad y muros de fuego por la piedra de silex de la muralla, utilizada para producir chispa. 
Desde allí nos encaminamos a la Plaza Mayor, a paso rápido, lugar en que realizamos la primera parada del recorrido, haciendo referencia a la celebración el pasado año del 4º Centenario de su construcción. Nos contó nuestro guía que con motivo de la canonización de San Isidro en esta plaza, en el año 1620, se hizo una gran fiesta, con fuegos artificiales, que por poco no prende algunas casas, y también se realizó una justa poética, en la que participaron entre otros Lope de Vega, Espinel, Maestro Burguillo, Garro, y estas fueron ganadas por el Maestro Burguillo, seudónimo de Lope de Vega.
En este enclave se leyeron unos versos de Suero Mayor que hablaban sobre la Plaza Mayor y las curiosas características de los contratos de alquiler de sus casas. 

Continuamos hasta la Plaza de las Provincias, frente al Ministerio de Asuntos Exteriores. donde escuchamos un poema de Góngora.

De ahí pasamos a la plaza del Marques de Pontejos, lugar en que estuvieron las gradas de San Felipe Neri, conocidas como el "Mentridero de San Felipe", donde se decía que las nuevas se producían antes que los sucesos. La plaza está ubicada en lo que era el claustro del Monasterio. Escuchamos aquí, con el ruido del agua de la fuente de fondo, unos versos de Cervantes de su "Viaje al Parnaso", en lo que se despedía de Madrid.
Caminamos un poquito hasta llegar a la Puerta del Sol cuya visión fue amenizada por unas gregerías de Ramón Gómez de la Serna (siglo XX)
"Una pedrada en la Puerta del Sol mueve ondas concéntricas en toda la laguna de España" 
También versos de Diego de Torres Villarroel (siglo XVIII) y un poema de Blas de Otero, de sus años en Madrid. 



Seguimos a la calle Mayor y nos detuvimos en la zona donde fue asesinado el poeta Juan de Tassis, Conde de Villamediana, que escribía versos satíricos y al que se suponía una relación con la reina. Por eso no se investigó mucho su muerte. Ahí leímos unos versos sobre su asesinato.




También en la calle Mayor, a la altura de la Puerta de Guadalajara nació Lópe de Vega; no queda ya nada de la que fuera su casa, ni de los edificios de aquella época, aunque sí hay una placa que lo indica.
"Hermosa Babilonia en que he nacido
para fábula de propios y de extraños
centro apacible, dulce y patrio nido"
Cruzamos para llegar a la Plaza de la Villa, admirando la Torre de los Luján y pudimos deleitarnos con un romance del Duque de Rivas.

Dimos la vuelta a la estatua para leer la inscripción que aparece en su pedestal de Lope de Vega.

También admiramos la decoración floral del parterre que la rodea, con original mezcla de colores.

Paseando hasta la Plaza del Cordón, rodeada de preciosas casas y escuchamos un poema de Emilio Carrere.
En la calle del Sacramento, leímos unos versos juveniles de Cervantes, dedicados a Isabel de Valoise con motivo de su fallecimiento.

La siguiente parada fue en el Palacio de los Consejos,, antes palacio de la Princesa de Éboli y de los Duques de Rivas. El poema hacía referencia a la muerte de Juan Escobedo.

Pasamos ante la antigua iglesia de La Almudena para contemplar los vestigios de la Muralla Islámica de Madrid, con la curiosidad de que estaba construida en piedra de silex, en su entorno de la Cuesta de la Vega. Han hecho un bonito parque con emblemas como la estrella de David.
Aquí con una fuerte ventolera de música de fondo escuchamos un poema de Moratín.



Fuimos paseando ante el Palacio Real con poemas de Francisco Gregorio de Salas. Y un texto de Dámaso Alonso, de su libro "Los hijos de la ira".
"Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres(según las últimas estadísticas)
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro."




Nos asomamos a los Jardines de Sabatini, que como el día era claro, al fondo, pudimos contemplar la cumbres nevadas de las montañas y escuchamos, incomodados por el fuerte viento unos versos de Antonio Machado sobre la Sierra de Guadarrama, que siempre supone un placer.
La visita estaba tocando a su fin y la última parada fue en la Plaza de España, y con unos fragmentos de Machado sobre la guerra. 

Otro de la Gran Vía, de Luis Antonio de Villena, que nos hablaba de la parte más dura de esta calle:
"Gran Vía noche arriba, florece la heroína en traje negro.
En las miradas sientes agujas sucias, pensiones de miseria.
Ojos buscando no sabrías si tumba u otro cuerpo"

Para terminar fue Gloria Fuerte la que nos sacó una sonrisa con su rima.
Y así se pasó la mañana, entre versos y paseos, zonas emblemáticas y curiosidades de la historia de este Madrid que nos encanta y no nos deja de sorprender, pues nunca se termina de conocer.

Ya se nos había hecho la hora del aperitivo, como indicaban nuestros estómagos y deseosas de poder sentarnos cogimos un autobús que nos llevaría a reunirnos con el resto de nuestros compañeros. Ellos ya habían tomado unas cañas en "La casa de la cerveza", en Juan Bravo, así que nosotras hicimos los propio en una marisqueria de la Guindalera, de camino al restaurante.

Repetimos en el Wok Garden y después de tres o cuatro platos y los postres que cada uno compuso a su capricho tocaba un poquito de reposo. 

Y no perdimos oportunidad de columpiarnos algunos y descansar el resto, entre risas y charlas.




Terminamos tomando café en el sitio nuevo de Francisco Silvela, esquina a Juan Bravo, y aún algunos se animaron a tomaron bollitos.

Entre versos y paseos, ricas y comidas, charlas y café se nos había echado encima la hora de la tertulia, donde nos esperaban Celia y Carmen, puntuales a la cita semana.


Allí resolvimos los últimos flecos sobre la edición del último libro, que en pocos días podremos tener en nuestras manos, pues ya está en imprenta. Decidimos fecha de presentación, leímos las frases sobre recuerdos, que era el trabajo de esa semana, y algunos cuentos del tema que nos hemos puestos como proyecto para este año, y ya va dando sus frutos.

En resumen: actividades, comentarios y diversión en otra de nuestras salidas mensuales, como suele ser la tónica habitual. Y esperamos que siga la alegría.

Entrevista a Mila Bueno en MUJERES&CÍA

Mila Bueno: “Leo y escribo para reconocerme en los otros”

Mila Bueno, es la autora, de “Enterrar un botón” su primer libro de relatos por el que ha apostado la editorial Isidora y en el que la comunicación y las relaciones son abordadas desde distintas perspectivas.

Mila Bueno estudió filología hispánica e idiomas. Trabajó como traductora de inglés, en propiedad intelectual y en el entorno cinematográfico. Su vocación es escribir y le interesa todo aquello que se relaciona con la literatura y la cultura.
 ¿Cuándo supiste que querías escribir y quiénes fueron tus fuentes de inspiración?
“Me interesan la comunicación y la emoción. Lo que nos hace humanos y no robots”
Tras leer Campos de Castilla de Machado. Era una niña de ciudad, y fui a pasar unos días de verano a un pueblo castellano donde vivía una tía. Aquel paisaje árido me impresionó, así como las personas y sensaciones del entorno rural. Recuerdo que quise escribir un poema sencillo, al estilo de los que le había leído a Machado. Me di cuenta de lo difícil que era. Escribí lo que pude; me da risa recordarlo y leerlo, pero fue cuando tuve la iniciativa de expresarme al margen de las redacciones del colegio. También escribí, cuando era niña, una novela de ciencia ficción demencial, supongo que imitando a un antepasado mío que firmaba como Coronel Ignotus. Después, leía todo lo que pillaba por casa: los Grimm, Galdós, Clarín, Baroja, Chéjov, libros antiguos de mi abuela, o las Selecciones del Reader´s Digest, que era una publicación muy sensacionalista, a la que estaba suscrito mi padre, con algunas historias truculentas de la II Guerra Mundial que me impactaron.
¿Cuál fue el proceso entre escribir y publicar?
Antes, me limitaba a leer mis escritos entre amigos o en algún lugar público… Soy muy autocrítica, pero también consciente de la necesidad de un interlocutor en la escritura que tiene que hacerse algo transitivo: se escribe algo a alguien, aunque haya gente que escriba para sí o para una especie de amigo invisible. El paso a publicar creo que tenía que haberlo dado antes porque sentía la necesidad, pero me debatía en una contradicción. Ahora, veo que renace el impulso de la escritura, de una manera diferente, tras conocer la opinión de los lectores.
Antes de ser escritora ya eras una excelente lectora… ¿Cuáles son las historias, los personajes, los temas que te interesan y por qué?
“Me gusta conocer puntos de vista y personas distintas: la vida cotidiana un mercadillo, el metro, la vida da mucho de sí si se sabe mirar”
Me interesan las motivaciones que tienen las personas para hacer lo que hacen y que les convierten en lo que son o dejar de ser. Reflexiono sobre aquello que no sabemos qué es pero constituye al otro como diferente. También sobre la ausencia y la presencia del otro. De pronto, Fulanito desaparece de nuestra vida porque muere o se aleja y cobra forma en esa ausencia: se encarna en nuestra cabeza con sus virtudes y defectos y nos damos cuenta de lo que nos quedó por decir o de lo que dimos por sentado. Me interesan la comunicación y la emoción. Lo que nos hace humanos y no robots. La frontera que hay entre locura y cordura. Me gusta conocer puntos de vista y personas distintas: la vida cotidiana un mercadillo, el metro, la vida da mucho de sí si se sabe mirar. Leo y escribo para reconocerme en los otros, no solo con los libros, como lectora, sino en un camino de ida y vuelta entre los libros y la vida. Tal vez por ahí van todas mis preguntas. Trato de reflejar  hallazgos o contradicciones internas en lo que escribo.
¿De qué manera construiste este libro de relatos y cuáles fueron los ejes sobre los que trabajaste?
Tenía muchos relatos en el limbo y, al hacer una selección, me di cuenta de que ellos solitos se iban hermanando en su destino. Después, más recientemente, escribí el que da título al libro: “Enterrar un botón”. Este relato es el único del libro verdaderamente autobiográfico y me dio la corazonada de que era el que tenía que titular el libro. Imaginé enseguida la cubierta, que tengo que decir que también ha gustado mucho. Mi hija, que es diseñadora gráfica, pilló rápidamente la idea. Me pareció bonito pensar que los relatos eran como botones enterrados, como en el relato inicial, recuperados con el pasar de los años: botones manchados con el barro de la memoria o de la imaginación, muestras de un trabajo artesanal que había realizado a lo largo del tiempo. Así nació todo, de esa intuición.
Has participado de otros proyectos, pero este es tu primer libro en solitario. ¿Cómo te imaginas después de este gran paso?
Voy con cautela, no quiero crearme grandes expectativas. Estoy feliz por haber conseguido, desde el principio, una editorial como Isidora interesada en lo que escribo. Lo más importante es seguir trabajando, ya más afianzada por las opiniones de mis primeros lectores, pero sobre todo quiero alimentar la motivación que me lleva a la escritura: dejarme llevar con entusiasmo a donde quiera que eso me conduzca porque sé que escribir y leer forma parte de mí, al margen de lo que ocurra. Tengo una novela en proyecto y otros textos en los que estoy trabajando.
¿Por qué elegiste lanzarte con una selección de cuentos? 
Es tarea del escritor reflejar esa amplitud de la vida dentro de lo efímero que es todo.
Porque, aunque también escribo poesía, creo que lo que verdaderamente he trabajado, a lo largo de estos años, ha sido el cuento: el relato corto. He aprendido de gente como Jorge Eduardo Benavides, Víctor García Antón, María Ángeles Maeso, que han sido buenos maestros. Aprendí mucho de Ronaldo Menéndez, en un curso rápido, hace tiempo, en el museo de Antropología. He colaborado en la edición de libros de relatos conjuntos y participo, desde hace mucho tiempo, en tertulias donde se leen y comentan infinidad de relatos y debo agradecer a mis compañeros de estos grupos lo mucho que he aprendido de ellos. Me gusta este género que considero muy artesanal, un poco como el artesano que realiza las matrioskas de una pieza de madera única, esas muñecas rusas que son de distintos tamaños y sobre las que también trata uno de mis relatos.
¿Crees que hay una escritura… literatura femenina?
Creo que, por una parte, el reto del escritor es tener una visión del mundo particular, en ese sentido cada escritor es una persona y, como tal, debería ser único, pero por condicionamientos sociales o culturales, tal como funciona la sociedad, en algunos aspectos es diferente la visión de un hombre  a la de una mujer. Las mujeres hablamos de las cosas que nos preocupan no solo como seres humanos, en general, sino también sobre nuestras seguridades o contradicciones, de lo que se ha callado o no tuvo la menor importancia en un mundo gobernado por principios masculinos. Creo que Javier Marías, lleva razón cuando dice que nuestro trabajo literario debe ser juzgado independientemente de ser hombres o mujeres y en función de su mérito o calidad; no se trata de reivindicarnos solo como escritoras “femeninas”, pero es normal que pongamos el foco o toquemos temas que no se habían tocado cuando las mujeres no escribían y eso creo que no debe molestar a nadie y enriquece el panorama. Hay temas universales importantes y esos son los deberían hacer pensar a los escritores, dar su particular visión sobre ellos, pero no cabe duda de que ser hombre o mujer te condiciona a la hora de mostrar la realidad.
¿Alguna frase de autor o literaria que te inspire, te guste o sirva para cerrar la entrevista?
Pues me gustaría citar una frase que, no sé si es de alguien conocido, pero una vez la escuché cuando charlaba con una buena amiga, María, y me hizo pensar;  creo que es una frase importante para un escritor: “La vida es corta pero ancha”. Creo que es tarea del escritor reflejar esa amplitud de la vida dentro de lo efímero que es todo.

* Para ver más pulsar en el título, que es el enlace.

PINCELADAS Y TRAZOS. FORTUNY EN EL MUSEO DEL PRADO


Fortuny dominó cada una de las técnicas que usó. 
Se sumergió en todo, o en casi todo: óleo, dibujo, aguafuerte, acuarela...

(Reus, Tarragona, 1838-Roma, 1874) Perteneciente a una familia de tradición artesanal, muestra desde joven una innegable predisposición para la pintura y comienza a asistir a la Escuela de Arte Municipal.  A la edad de catorce años queda huér­fano; su abuelo, que se ocupa de su tutela y educación, se dio cuenta rápido del precoz talento del niño para la pintura y el dibujo y puso todo de su parte para potenciar su lado artístico. No se equivocó tomando esa decisión que dio pie al nacimiento de una de las mayores leyendas de la pintura española. 

Merced a una pequeña ayuda económica de dos eclesiásticos en 1850 se trasladan a Barcelona con cartas de presentación para un escultor: Domingo Talarn. Cola­bora en el taller de Talarn e ilumina fotografías; así se mantiene y logra entrar en la Escuela de Bellas Artes a la que asistirá entre 1853 y 1857. Asiste conjuntamente a la escuela privada de Lorenzale, lo que determinará su inclinación por la pintura romántica en esta primera etapa de su producción artística. 

Gracias a una beca de ampliación de estudios, en el año 1858 se traslada a Roma.
La Diputación de Barcelona le propone viajar a Marruecos para pintar los encuentros bélicos que allí estaban teniendo lugar, lo que dará un giro total a su trayec­tória. La luz de Marruecos y el exotismo del lugar y de sus gentes le hacen interesarse por aspectos totalmente desconocidos en su producción anterior. 


Fortuny no paró de moverse durante toda su vida, cada rincón que descubría lo hacía crecer. Una continua metamorfosis que lo convirtió en un genio que acumuló éxito ya en vida. Cada lugar que pisó marcó su vida y su arte.  



En 1860  visita Madrid y frecuenta el Prado, donde se interesa por la obra de Velázquez y Goya revelándose como un gran copista. Por entonces conoce a su futuro suegro, Federico de Madrazo, entonces director del Real Museo del Prado y de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. 










Posteriormente Federico de Madrazo se interesa vivamente por su obra y le invita a su casa. Allí conoce a Cecilia de Madrazo, la que será su futura esposa. Aprovecha para visitar Toledo, donde descubre a El Greco. 

En junio de 1867 expone en Madrid en el estudio de Federico de Madrazo y fija la fecha de su boda con Cecilia. El matrimonio se celebra en noviembre en la madrileña iglesia de San Sebastián. 


Con motivo de su boda pinta La vicaría, su obra más famosa en vida, en la que trabajará durante mucho tiempo y por la que cobrará una suma altísima. 










Ese inesperado éxito económico le permite afrontar su faceta de coleccionista de antigüedades y adquirir multitud de objetos valiosos y donde se pueden encontrar tesoros maravillosos de arte japonés, cristal, tapices, arcones, armas y cascos que pasan a adornar su taller y que en ocasiones aprovecha para reproducir en sus obras.


La exposición, resultado de la investigación que el equipo del Prado ha desarrollado durante cinco años, han reunido un total de 169 obras, treinta de ellas pertenecientes a la propia colección del Prado, que adquirió cuatro piezas nuevas durante la preparación de la muestra. El resto proceden de grandes museos como el Museo Fortuny de Venecia (29) y el Museo Nacional d'Art de Cataluña (18). Del total, 67 nunca habían sido expuestas fuera de sus colecciones y museos de procedencia y una docena de ellas son totalmente ineditas.

La muestra  recorre de forma cronológica las distintas etapas de la producción del artista, y se
 ha intentado mostrar todos los aspectos del Fortuny creador: pintor al óleo; a la acuarela, en donde revoluciona por completo la técnica y es envidiado por otros compañeros y amigos por su extraordinaria facilidad; renovador también al aguafuerte, aguadas y como dibujante a la pluma y al lápiz.



Es interesantísimo ver el cuadro inacabado "músicos árabes"  para apreciar su preparación, la facilidad y minuciosidad para el dibujo y el proceso del uso de la acuarela.





De su estancia en Granada, junto a Martín Rico, ha dejado obras de género arquitectónico y trabajos del natural ante figuras, objetos paisajes y jardines, en cualquiera de las disciplinas: oleo, acuarela lápiz y tienta.                                
                                                      








El gran cuadro "La reina María Cristina y su hija la infanta Isabel pasando revista a las baterías de artillería"  se muestra por primera vez en el techo,  ubicación para la que fue pintado.

En noviembre de 1874. decide pasar el verano en Nápoles y alquila una casa en Portici, lugar de encuentro de artistas. Esa estancia, para Fortuny, supuso comulgar plenamente con la naturaleza, el color local, sol y sombra en los desnudos de niños en la playa.

Pinta Los hijos del pintor, María Luisa y Mariano, en el salón japonés, manifestando en esta última obra la influencia de la pintura oriental.
Poco después fallecía repentinamente. Tenía tan solo 36 años y su muerte conmocionó al mundo artístico. 

La labor del museo reuniendo todas estas obras en digna de mención ya que tras el fallecimiento de Fortuny, su viuda optó por liquidar los bienes del artista sacando a la venta la totalidad de sus bienes en dos subastas en Roma y París. 
Esto provocó que su obra no se pudiera conservar unida en un solo museo y acabara desperdigada por el mundo, por ejemplo obras como La Carrera del Darro, nunca vista fuera del British Museum y que  hasta el 18 de marzo podemos disfrutar en el Museo del Prado de "EL MOSAICO DE UN GENIO


FORTUNY 

Para no perdérsela.