PREMIO CERVANTES 2009



PREMIO CERVANTES 2009

   No soy el mejor poeta de México, manifestó José Emilio Pacheco al recibir el pasado día 17, en Madrid, el premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana. Y, con un marcado sentido del humor añadió: "ni siquiera el de mi barrio, porque vivo al lado de Juan Gelman".

   Se considera a sí mismo “un observador consternado, que opta por la cobardía ante los acontecimientos en su país y en el mundo”. Y afirma que escribir poesía es una forma de resistencia contra la barbarie misma que encuentra a diario en una Ciudad de México que es un lugar inhóspito.

   Hoy lunes, Pacheco ha ganado el Premio Cervantes 2009. El galardón más importante de las letras hispanas, dotado con 125.000 euros, fue creado en 1975 por el ministerio de Cultura para premiar a la figura de un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.
   Entre su obra poética se encuentran Los elementos de la noche, Irás y no volverás, Los trabajos del mar, El silencio de la luna, La arena errante y Siglo pasado. También es autor de novelas, entre otras El viento distante, Morirás lejos, El principio del placer, Tarde de agosto…
   "Definir a Pacheco es definir el idioma entero" señaló el Presidente del Jurado, que lo tildó de " poeta excepcional de la vida cotidiana con profundidad y capacidad de recrear un mundo propio".
   El galardonado no se olvida de su país y lo dejó patente al declarar que: "Quiero dejar claro que este premio es para toda la literatura mexicana, que no sale mucho de nuestras fronteras".

   Felicidades al señor Pacheco, y a México en nombre de los que componemos este colectivo liberario.

PRESENTACIÓN EN MADRID DE "NUEVE MELODÍAS PARA UN SUEÑO OLVIDADO"



"NUEVE MELODÍAS PARA UN SUEÑO OLVIDADO"
 María José Galián Paramio

 
     "Existe un territorio en el que los sueños proyectan su poder y se acercan hasta que quedan al alcance de quien se atreve a dialogar con sus habitantes. Un territorio en el que se depositan trocitos de almas poderosas. Donde recalan los restos de sensibilidades que naufragaron en las tragedias del pasado. En el que las barreras del tiempo y el espacio se disuelven para ensanchar las que enclaustran nuestra experiencia gris y liberan los perfumes de una realidad más extensa... aunque no siempre segura. Estas nueve melodías son ese territorio"
    

     Con este atractivo resumen de la contraportada del libro “Nueve Melodías para un sueño olvidado” María José Galián Paramio nos da a conocer el espíritu de su último trabajo, que presentó, la tarde del domingo, en el Café-Concierto “La Fídula”.



    El acto se inició con la intervención de Isaac Campos, responsable de Ediciones Atlantis, para, a continuación, ceder la palabra a María Luisa Paramio, que disertó sobre el universo onírico; brillante y amena exposición, en perfecta consonancia con el título del libro, que dio paso a la intervención de la autora.



    María José leyó párrafos de los distintos relatos que componen la edición, nos habló de las ilustraciones que lo adornan y pasó a responder a las preguntas que el nutrido público asistente le dirigía, entre el que nos encontrábamos algunos componentes de TAF. Por último, procedió a la firma de libros y a atender a quienes se acercaron a saludarla.



   Si los textos son de innegable calidad, no lo son menos las ilustraciones que adornan el libro, de las que también es autora, todas ellas con un simbolismo que amplia y complementa a la perfección las historias de María José.



LA GRAN VÍA CUMPLE CIEN AÑOS



       La Gran Vía, una de las calles con más tradición de la capital de España, cumple 100 años; un siglo en el que sus edificios y asfalto han sido testigos pétreos, mudos, de cambios y acontecimientos trascendentes acaecidos en la vida matritense.
      Desde su principio, en la calle Alcalá, hasta desembocar en la Plaza de España, en la Gran Vía se dan cita infinidad de atractivos culturales, de ocio, espectáculos... Su cercanía con la Puerta del Sol le asegura la visita inexcusable de los viajeros que recalan en la Villa.
      Es la zona de exhibición de espectaculares e importantes montajes musicales, de salas de fiesta, discotecas y cines; como el Broadway madrileño podríamos calificarlo, donde la alfombra roja se tiende para los estrenos de campanillas.
     Tampoco se debe pasar por alto la oferta hotelera, los restaurantes, el comercio que pregona con neones las renombradas firmas de moda y las joyerías, librerías y tiendas de muy diversa índole, que abre sus escaparates a esta hermosa arteria de Madrid.
      A pesar de su ambiente cosmopolita y fisonomía elegante, fastuosa, siempre que paseo por la Gran Vía, especialmente en el tramo que discurre desde la Plaza del Callao a la de España, tengo la sensación de pisar la Calle Mayor de un pueblo, pues en ella se aglutina lo mejor y más significativo que se puede mostrar, orgulloso, a los visitantes que la transitan.
       Lo dicho, un placer disfrutar de la Gran Vía y felicitarla por su cumpleaños.






A QUIEN PUEDA INTERESAR


TERTULIA DE TERTULIAS CON TINTAVIVA



TERTULIA DE TERTULIAS

Atendiendo a la amable invitación de Julia Gallo, una nutrida representación del Colectivo TAF acudió a reunirse con Tintaviva.



Dentro del contexto de “Tertulia con Tertulia”, sendos grupos compartieron tarde, escucharon a Juan Calderón, degustaron bombones y leyeron sus trabajos; interesante experiencia que propició, también, conocer a otros tertulianos de Tintaviva.


A todos ellos, El Colectivo Literario Tirarse al Folio, les damos las gracias por su amabilidad y acogida.



FRANCISCO AYALA



"Soy un cómico que lleva años esperando a que se baje el telón, pero no termina de bajarse". Con estas palabras, Francisco Ayala se refería a su longevidad, que se había convertido, por derecho propio, en todo un capítulo de la historia de la literatura española del siglo XX.



Recaló definitivamente en España en 1980 y, desde ese año, recibió los más prestigiosos galardones de las letras españolas. Entonces la dulzura del reconocimiento sustituyó a la hiel de un largo exilio que, con la Guerra Civil, le obligó a abandonar su cátedra de Sociología en la Universidad Complutense para dar con sus huesos en Argentina, Puerto Rico, Brasil y Estados Unidos.


Formó parte de aquél ramillete de autores entusiastas de la generación del 27, que compartían talento, ilusiones y tertulia en la Cervecería de Correos; jóvenes poetas, muchos de ellos compañeros de la Residencia de Estudiantes.


Francisco Ayala, último representante de aquella brillante generación, nos ha dejado a los 103 años, pero siempre nos quedará su obra.

COMPARTIENDO FOLIOS CON...





ANDRÉS PORTILLO












     Andrés Portillo, un madrileño afincado en Getafe, es abogado, aunque no ejerce. Sueña cuentos en cualquier lugar que las musas tengan a bien visitarle.
     Los primeros trabajos de Andrés llegaron a mis manos a través de una compañera de la tertulia Juntaletras. “Tengo un amigo que escribe, me ha dado una cosa para que las lea, a ver qué nos parece”, dijo, y sacó unos folios. Nos pareció precioso. Nos entusiasmo y le invitamos a unirse al grupo. Y continuamos por tres temporadas juntando letras todos y, Andrés, cosechando premios por toda la geografía: Torrevieja, Alcalá de Henares, Barcelona, Granada, Sevilla, Gijón…

 

      Y qué mejor presentación que sus palabras para darnos a conocer su perfil


    





A los nidos de mis párpados, a veces,
acuden dos golondrinas grises.
Tras las noches de tormenta,
en los días gélidos,
extienden sus alas y me dicen que a la vida le sienta mejor la primavera.



Hace tiempo que me sirvo de mis cuentos para recorrer las estaciones,
me arropo con las palabras
de los pies a la cabeza,
así los inviernos son menos fríos
y en otoño me florece algún almendro.



Dos arrugas, las más profundas,
me ponen la boca entre paréntesis,
como si mi discurso sólo fuera el matiz aclaratorio de lo que vivo y siento
Las otras,
las de la frente,
son las esquinas dobladas de las paginas que señalo,
las importantes de mi historia,
las que quiero recordar.



     Estoy segura de que todos recordaremos esta tarde. Os dejo con la palabra de Andrés Portillo, mi querido y admirado amigo.

Pilar Ugarte











ESTE OTOÑO "PASEN Y LEAN"



DIGO QUE...


Vio, escuchó y se decidió.


Llamó, respondió y se invitó.


Habló, reaccionó y se derrumbó.


Lloró, aguardó y se arrepintió.


Salió, miró y se asustó.


Caminó, corrió y se hundió.


Nadó, buceó y ya no salió.

LUI ANTONIOLI