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PABLO LORENZO...

La memoria colectiva
Sobre “¡Ay, qué tontos estamos!” -  TAF
Menudo trabajo el mío al querer intentar descubrir la relación intertextual de una docena de escritores madrileños, más si sólo los conozco por sus escritos y estoy a más de quince mil kilómetros de distancia, diré a mi favor que gracias a los envíos de Graziela tengo casi toda la bibliografía de este Colectivo Artístico y ocupa una buena porción de un estante preferencial de mi biblioteca por merito propio, además del afecto intrínseco que hay entre colegas, y de la posible nostalgia por mis años como coordinador de taller literario. A veces me entra la duda  si no se trata más bien de una pulsión poco práctica de observar el proceso de crecimiento de un grupo desde lo puramente literario, desde el camino que tejen sus historias y desde la devolución de las lecturas que es solo apreciada por quienes la reciben, hay algo de satisfacción en eso, de ambos lados, y cada vez estoy más convencido que una opinión no tiene por que ser negativa para entenderse como crítica… está la mirada desde lo rescatable, de lo valioso… en cada libro de narrativa literaria hay algo que suscita interés, ideas, palabras, frases, tramas, y es en el manejo de las estructuras del ideario donde se torna tan particularmente interesante este tipo de lecturas.
Me alimento de libros para poder escribir, como muchos, creo que la literatura es autoreferencial, cíclica, y en general se debe haber leído para crear textos, pero no me dejen divagar.
Tal vez sea cierto que una virtud que tengo sea la de encontrar el talento de otros, me parece muy pretencioso de mi parte, como tampoco creo que sea correcto forzar al grupo a amoldarse a mis estructuras de encasillamiento como movimiento, corriente, lo que sucede más bien, es que para mí, un libro como “¡Ay, qué tontos estamos!” que contiene a una docena de autores es complejo de unificar en una opinión breve, por lo que me tomo mi tiempo, rescato y sonrió ante el encuentro, el dialogo intertextual con estos primos de España, ante la cruel realidad social que se cuela por ellos, y, vampiro de historias, me detengo, proceso lo leído y hago estos diálogos con algunos de sus textos.
-          Preguntas y respuestas con Pilar Ugarte: La Herencia. ¿Acaso los fantasmas no somos nosotros mismos repitiendo palabras y acciones de nuestros antepasados? Cuando dejamos que la imaginación nos desborde habitamos en la penumbra del fantasma, repitiendo sus ritos, encontrándonos en el otro que es parte de uno, el familiar perdido y reencontrado todos los días en nuestra propia sangre y en el recuerdo. - Aprendices. ¿Somos copias de nuestros modelos? De niños los modelos son nuestros padres, vivenciamos primero en juegos y absorbemos lo que les pasa a nuestros modelos para internalizarlo como nuestro. Las vidas no son maniqueas, no siempre el hombre es bestial y destructivo con la contrafigura de una mujer contenedora y piadosa, no obstante ¿cómo hacer para romper el círculo? No lo sé, tal vez tomando lo bueno, como el amor. – El primer beso. ¿Es inevitable fantasear? Las fantasías nos juegan malas pasadas, eso seguro, pero nunca se va asemejar la realidad a las hipótesis que elaboramos a partir de ella, de ese choque (realidad-fantasía) sale lo tragicómico de la vida que siempre se parece a la literatura. – Encrucijada en la noche. ¿Es el destino el que gobierna nuestras vidas? Es más romántico pensar que sí, pero siempre está la duda, la perdida fe entonces nos encontramos empujados por las circunstancias y el peso de las presiones que nos lleva a descubrir cual es nuestro límite, abriendo otras puertas que nos invitan a elegir, es indudable que el paso lo da siempre uno quien es el que decide al fin. - Cicatrices. ¿Qué nos puede salvar del peso de nuestra existencia? La continuidad, el futuro, volver a vernos como niños, la trascendencia…. Eso, todo eso y más. Espejos somos todos los hombres grandes, los niños, futuro. – Diez lustros. ¿La distancia es el olvido? Este relato me hizo pensar que los tiempos pasados se parecen a los kilómetros que vamos dejando atrás. Hay un abismo entre el que se queda y el que se va. Aventura y oportunidad en oposición con el estancamiento y la espera. Que cruel es la vida, siempre estamos partiendo, siempre esperando, hasta que nos llega la muerte que deja a la distancia y el olvido flotando en su abstracción nostálgica e inútil y todo pierde sentido. – Punto de encuentro. ¿Por qué me gustan tanto los relatos de Pilar? No tengo ninguna necesidad de tirarle flores pero se me hace inevitable el reconocer la empatía creciente que fue alimentada por sus cuentos más que por charlas o cafés, y este es nuestro punto de encuentro por lo cual sería forzado hacer analogías pero si la hubiese le escribiría “Querida Pilar. me gustaría que pudiéramos ser por un rato como esos pájaros añejos reunidos para contarse historias, esos que describís tan bien”… consciente que hoy son otros los medios, que las cartas ya se han dejado de mandar, uso este tiempo y este formato para dejar como siempre mi admiración por su buen ojo en la elección de los temas y por la profundidad de su mirada, y ahí van mis respetos de siempre. Fin.
-          Preguntas y respuestas con Cruz Cartas: El amor te han ensanchado la cintura. ¿El soneto es música y la poesía es ritmo? Solamente preguntas ante el misterio de la vida. La poesía se responde a sí misma, es tan independiente y contundente como una madre en espera. – La niña mala. ¿Qué peso tiene la atmósfera en un cuento? El efecto de la luz en los relatos, el detalle en los objetos, el foco puesto en el punto exacto de una lagrima que huye de la luz, es suficiente margen para sentir la propuesta de comunión con el personaje y hacerse uno con su dolor. El peso es incalculable. – Por un puñado de céntimos. ¿La luz es fundamental para Cruz Cartas? No creo que le importe mucho ni la pregunta ni la respuesta a la hora de escribir, ni creo que se vaya a fijar en el detalle y la importancia de esa “luz” que invade el relato… debe ser que verdaderamente no importa esos detalles cuando el conjunto nos lleva de la mano a espiar en un pasado de orgullo bien ubicado. – La ventana de Sagrario. ¿Hay una justicia divina que premia o castiga nuestras acciones? La envidia quizás sea el origen de la mayoría de los males, no creo que exista un equilibrio, no creo que teniendo acciones buenas habrá una devolución por las mismas… hay gente que siendo de lo peor sigue su paso triunfal por la vida sin que ningún rayo justiciero corte su proceder… pero si creo en la frustración como aspecto fundamental de nuestra existencia, creo que la ventana que nos permite crear una hipótesis como la literaria, es una buena forma de dar cuenta de cómo la vida te encarga de darte o quitarte sin importar el peso moral de nuestras acciones. – La chaqueta de Pablo. ¿Cuánto forzamos la realidad para que se amolde a nuestro ideal? Hay cosas que solo pueden suceder en un cuento, sí ya se ‘la realidad supera a la ficción’, lo he escuchado tantas veces y es una gran mentira, como el cuento que nos deja entrar en su mitomana existencia para así poder apreciar e ilusionarnos con la posibilidad de creer en un hombre capaz de ser justo y de dar sin esperar nada a cambio.
-          Alejandro de Diego Martín: De la serie Cronologías de España, con un sano orgullo de pertenencia, no hubo preguntas sino disfrute de los frescos de escenas típicas españolas, de estampas del pasado con definiciones contundentes, sin dudas, como siempre.
-          Begoña de Antonio Vallejo: Me llegó el agobio de sus personajes carentes y el fino humor del triste relato USS Entreprise cuya factura es creativa y fuera de lo común.
-          Marisol Mariño: Es una buceadora del dialogo interior… llega hondo ahí.
-          Iñaki Ferreras: Muy buenas las visiones de soledades, En el caserío no me enfrío es un texto de terror, una joyita.
-          Graziela E. Ugarte: Hay mucha calidad, cuidado, optimismo. Sigue un orden, como la mayoría de los escritores que la acompañan en este libro, pero la cronología ordenada tiene un impacto poco morigerado por el cariño que Graziela tiene para con sus personajes, en cuanto a las historias tratan de la veraz complejidad de las relaciones sociales, y a pesar del afecto no concede ni oculta, relata sin artificios emocionales, con inteligencia se entrega a la sinceridad de la historia, y se compromete con ella. Se nota la soltura al escribir sobre relaciones familiares, de pareja… es un tópico que maneja muy bien, como buena observadora sabe dónde colocar el foco para interesar al lector dejando algunas historias abiertas. Si tendría que definir estos relatos de Graziela en una sola palabra esta sería vida.
-          Celia Muñoz de Unzúe: Como Alejandro se trata de crónicas, viñetas, postales activas de situaciones, a veces tiernas y otras terribles (Los amigos). Hay en esta autora una buena capacidad de síntesis, una fina ironía y humor (La costurera) permite a quien la lee construir la imagen y la idea del relato. Desde mi humilde espacio de lector me parece haber notado un avance desde sus anteriores textos. No faltan las reflexiones, los afectos, me hago eco de que coloca la voz de los mayores en sus textos, esos que no son tan escuchados como se dice. Particularmente me llegó mucho Añoranza irrepetible y no por las máximas que tienen su valor en cada interpretación individual de los pareceres humanos, sino por la capacidad de síntesis, la claridad al resumir toda una vida en menos de dos páginas.
-          Carmen Arranz: Respeta la linealidad temporal y hay cierta crudeza en los diálogos interiores, una bestialidad en las palabras por su falta de condescendencia… Carmen es el detalle del espejo.
-          F. J. Fayerman: En su fluidez narrativa me cobijo bajo la figura del antihéroe, y siento el reflejo del ser moderno que transmiten sus personajes.
-          Lui Antonioli: Maneja códigos similares a sus compañeros pero destaco La respuesta como uno de los cuentos que más me han gustado de este libro por su sencillez y trazo emotivo.
-          Jesús Urcevoy: Abre y cierra el libro, primero con un prólogo que da las claves de la unidad de los relatos del TAF y por último con una quijotada.

La reflexión final, después de esta ardua e infructífera tarea de entender a este monstruo de doce cabezas en “¡Ay, qué tontos estamos!”, pienso que es el más personal y subjetivo de todas las publicaciones del TAF y le cabe el resumen de VIDA a todos ellos. Pero basta por hoy de disquisiciones, es lógico suponer que un grupo que escribe junto comparte una memoria colectiva sin perder su visión particular y que a disparadores iguales se generen relatos similares… pero no hay mucha lógica en la literatura, léalo usted y después me cuenta.








Carlos Pablo Lorenzo reside en Río Gallegos (Argentina) desde el año 2000. Es escritor, novelista, coordinador literario y difusor cultural; ha creado y dirigido la revista digital literaria "Papirando" Cuenta con diversos galardones por sus trabajos, entre otros el reconocimiento a su libro "22- La importancia del número" en el "Programa  Mi Primer Libro-Cuento-2007" organizado por la Municipalidad de Río Gallegos.

PRESENTACIÓN EN MADRID DE ¡AY, QUÉ TONTOS ESTAMOS!

 Todo estaba a punto para empezar. 
Los componentes de TAF al completo.
El aforo del salón de actos superado con creces por los asistentes que tuvieron a bien acompañarnos.



Trascurridos los protocolarios diez minutos de cortesía, Lui Antonioli, presidente saliente del Colectivo Literario, abrió el acto.
Tras saludar a los asistentes y agradecer su presencia, explicó la temática del libro y cómo se había gestado el título, que en realidad nació de forma puramente casual.




 Seguidamente presentó a Jesús Urceloy, poeta y escritor que ha prologado la obra, y también ha incluido un cuento suyo en "¡Ay, qué tontos estamos!"

Urceloy hizo una semblanza del colectivo y comentó los elementos fundamentales que debe tener un relato: naturalidad, visibilidad, continuidad y personalidad, explicando su importancia para el lector, y resaltando que los relatos del libro cumplen con estos requisitos. Siguió enumerando alguno de los méritos y características de cada autor. Invitó a los asistentes a escuchar la lectura de los cuentos con los ojos cerrados para meterse de lleno en la historia. Finalizó su intervención con un comentario irónico y acabó diciendo que: "No estamos tontos..., los tontos serán los otros".


A continuación tomó la palabra Carmen Arranz, presidente actual de TAF, para presentar a Juan Rodríguez, el nuevo componente del grupo que durante todo el acto estuvo tras la cámara, pues en esta ocasión y gracias a él se iba a grabar. 
Se refirió también a Pilar Martín, que ha escrito la contraportada del libro, aunque no incluye en el mismo ningún cuento y, además, sería la encargada de las imágenes que darían paso a los escritores ilustrando las lecturas, proyectadas en la gran pantalla de la sala. 











Pilar Ugarte fue la primera en salir, y rompió el hielo leyendo un fragmento de su cuento "La herencia",que nos dejó a todos con ganas de escuchar más. 


Seguidamente intervino Cruz Cartas, con un entrañable

recuerdo "Por un puñado de céntimos", cargado de imágenes

 que nos trasladaron a otra época.
 



 Tras ella subió a la tarima Alejandro de Diego, que con su habitual jovialidad nos contó una anécdota de su pueblo, que sirvió de introducción para su cuento "Senectud". 












Se hizo una pausa en las lecturas para escuchar una pieza de  música a cargo de Iñaki y su acordeón, que eligió una original fusión de tango y habanera.  





Begoña de Antonio, con su sensibilidad y emoción contenida nos leyó "En el hospital", una historia cargada de dramatismo que impresionó al publico.





Siguiendo con las lecturas fue Marisol Mariño; con voz pausada y su natural dulzura nos ofreció un fragmento de "Mirar puede ser peligroso", aunque nos dejó con la intriga al terminar antes de que descubriéramos el peligro.


Iñaki Ferreras, haciendo referencia a la etapa actual, quiso leernos un cuento titulado "Urticaria", que a todos no produjo cierta sensación de picor en la piel.



Luego le tocó el turno a la secretaria de TAF, Graziela Ugarte, que leyó parte de un cuento relacionado con la etapa de la infancia, "Nuestra casa" que nos habla de una niña muy especial.


Continuó  Celia Muñoz de Unzúe, tan aficionada a la crónica del tiempo, que explicó que debido a un problema en la vista, su parte la leería Pilar Martín, y aprovechó su turno para agradecer al nutrido público que nos acompañaba su asistencia, diciendo que ellos nos animaban a seguir escribiendo y que esperaba que el próximo año volviéramos a encontrarnos. 


Pilar Martín leyó por ella el cuento titulado "Los Amigos".


Otro momento musical para amenizar el acto a cargo de Iñaki Ferreras.



F.J. Fayerman, el rey de las 

descripciones, según Urceloy,  nos 

contó la conmovedora historia de un 

abuelo en "Cambio de planes".










El acto iba llegando a su fin y Lui Antonioli, "la reina de los milagros, de los pequeños misterios", nos leyó "La espesura del crisantemo" y cedió la palabra a la Presidente, Carmen Arranz.



Carmen, por su parte, supo poner el broche de oro al acto y para cerrarlo eligió un cuento en clave de humor, tan habitual en ella y necesario en nuestros días, llamado "La llegada", relacionado con la primera edad, y con voz de neonato supo arrancar más de una carcajada de la audiencia que llenaba la sala. 



Después de esta última lectura, Iñaki Ferreras interpretó una conocida canción de amor, para celebrar la primavera recién estrenada, y dar por concluídas sus actuaciones.



Cerró el acto Lui Antonioli, agradeciendo la presencia de Jesús Urceloy y la numerosa asistencia de amigos, familiares y colegas que abarrotaron el salón de la Biblioteca. Y se despidió hasta la próxima.






  

* Además, este año, nuestro compañero Juan Rodríguez López ha hecho un buen trabajo y tenemos grabado en vídeo todo el acto. Pronto os daremos el enlace para que los que queráis podáis verlo sin perder detalle.





 

NOTICIAS TAF: EL VIERNES 28 DE MARZO PRESENTAMOS LIBRO EN MADRID: "¡AY, QUÉ TONTOS ESTAMOS!"




¡AY, QUÉ TONTOS ESTAMOS...! en la recta final y ultimando detalles; un tanto nerviosos ante la inminente presentación de nuestra última "criatura".  Os recordamos que será el viernes 28 de Marzo en la Biblioteca Manuel Alvar de Madrid, calle Azcona, 42.  
Estáis todos invitados, también podéis traer a vuestros amigos. Ya sabéis que será un acto entretenido y cercano.