Playa de Portocovo, en el Alentejo portugués. Esta maravilla es sólo una de las muchas calas que esconde el litoral luso, sus aguas son más frías que la mente de un asesino profesional, pero puedes encontrar en ellas desde estrellas de mar hasta erizos. Los percebes que adornan las rocas están buenísimos, puedo asegurarlo, aunque eso sí, está prohibido que el atracón exceda de kilo y medio si tú mismo los has desalojado de su hábitat. Otra opción es pedírtelos de ración en cualquiera de los restaurantes de la calle principal de Portocovo, donde, el que no fuma, siente deseos de echarse un cigarrito para rematar la buena comida. Resumiendo, vale la pena darse una vuelta por el país vecino.
Se me olvidaba, la cerveza también es extraordinaria, je, je...
Cruz



6 comentarios:
Pues la cerveza es importante, Cruz jejejeje. Muchas gracias por traernos este trocito de playa a nuestras pantallas. Mucha envidia "sna" nos has proporcionado.
Me encanta la fotografía y el relato refrescante que la acompaña. Gracias por compartir con nosotros ese pedacito del Atlántico, que yo también soy de mar y de aguas frescas del Cantábrico.
Un beso. Iñaki
Si hasta parece que estoy viviendo en el paraíso!!!!!
:):)
Bom sítio
Boa comida
Boas mulheres
Estupendo relato y magnifica fotografia
Alguien puede escribir un relato sobre los monstruos que se acuestan en la playa.
En la fotografia se apecia este acontecimiento.
Viendo esta foto apetece conocer el sitio y probar la cervecita. Gracias a todas estas postales este verano estamos "viajando" más, aunque solo sea desde casa.
Gracias
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