El pasado viernes se celebró en el café-concierto La Fídula de Madrid, la presentación de la novela de Graziela E. Ugarte Muñoz, "Tiempo de Violetas".
Abrió el acto Javier Ramos, representante de la editorial Atlantis, haciendo referencia al compromiso de ésta con los nuevos valores de la literatura, dándoles la oportunidad de publicar. También comentó brevemente el currículo de la escritora y, someramente, el espíritu y bondades de la novela “Tiempo de violetas”.


Finalizada su intervención cedió la palabra a la autora, y leyó su presentación (que trascribimos a continuación).

PRESENTACIÓN
Buenas tardes y bienvenidos.
La labor de disertar en público ya no es nueva para mí, dado que en el colectivo Literario “Tirarse al folio”, del que soy parte integrante, hemos organizado diversos actos y, al ser yo en esos momentos la presidente del grupo, incluso he debido ejercer como tal. Pero el hacerlo en solitario, y hablando de una obra de mi exclusiva autoría, me cuesta más trabajo. Además, por ese motivo y el lógico temor a que los nervios me jueguen una mala pasada, he optado por traer escrito un guión y evitaros el desagradable trance de oírme balbucear y decir tonterías.
Fuera de bromas, en primer lugar quiero agradecer a la Editorial Atlantis que decidiera publicar mi novela “Tiempo de violetas” y, más sorprendente, casi milagroso todavía, que en un corto espacio de tiempo se haya encargado de hacer todo lo necesario para que la misma hoy pueda ser presentada en sociedad.
Agradezco la presencia de Javier, representante de Atlantis y sus amables palabras. También quiero dar las gracias por la asistencia a los que habéis querido acompañarme en esta ocasión, tan importantes para mí, compartiendo mi alegría, la ilusión del momento y mi felicidad con todos los que habéis decidido pasar esta tarde conmigo. Durante las semanas anteriores muchas han sido las demostraciones de afecto y palabras de ánimo, que me habéis hecho llegar a través de numerosas llamadas y mensajes llenos de cariño y entusiasmo. Habéis conseguido emocionarme y realmente me siento una mujer muy afortunada por tener una familia, amigos y compañeros como vosotros, y por vuestro apoyo. No puedo olvidarme de las personas que leísteis la novela para darme vuestra valiosa opinión y hacerme sugerencias con las que poder mejorarla y corregirla.
Pero como hoy el protagonista es el libro recién nacido, que dicho sea de paso, ha quedado precioso con esta portada tan sugerente, como podéis ver, lo justo es hablar de él.
Esta novela la escribí hace como cuatro años y llevaba todo este tiempo dormida en un cajón, esperando su momento. De vez en cuando la releía, hacía algunas modificaciones y la volvía a guardar, pero nunca me he olvidado de ella.
Me hacía mucha ilusión verla publicada y como ya voy siendo mayor pensé darme ese capricho antes de cumplir los 50. Un día, hace poco más de un mes, como tenía la dirección de correo electrónico de ediciones Atlantis, a los que conocí en este mismo lugar, con motivo de la presentación de un libro de cuentos, se me ocurrió mandarles mi texto. Y para mi sorpresa, me contestaron rápidamente diciendo que les gustaba, y que estaban dispuestos a darle una oportunidad. Casi no me lo podía creer, fue una agradable noticia que me lleno de entusiasmo y alegría, y para celebrarlo aquí estamos.
Tiempo de violetas, aunque en ningún caso es una novela autobiográfica, los que me conocéis podréis leer entre sus renglones parte de mis inquietudes, de mis deseos, mis frustraciones, mis vivencias y de alguna manera mi forma de entender la vida. Como dice uno de los compañeros de tertulia cuando leo algunos de mis cuentos, inevitablemente es cien por cien Graziela.
Su principal protagonista se llama Isabel. La novela comienza cuando ella es ya una mujer madura, llena de entusiasmo por abordar nuevos proyecto llevada por su amor y dedicación al mundo de las flores, en el que desde tiempo atrás estaba inmersa. Pero como la vida da muchas vueltas, de forma inesperada tiene que afrontar una difícil situación personal, que le hace replantearse algunas circunstancias de su existencia. A lo largo de estas páginas se va conociendo toda su historia familiar, antes incluso de su nacimiento, así como las de las personas que la rodean, vidas que se entrelazan con la suya en determinado momento. Pasan muchas cosas en el universo de Isabel, algunas muy buenas y otras no tanto, y todas ellas van dejando una profunda huella en nuestra protagonista. La suya no es una vida fácil, en absoluto.
Esta es una historia cargada de esperanza, de renovación y de lucha constante.
Podría describiros a Isabel, pero como sé por experiencia que el lector pone cara a los personajes de un libro, por ese motivo prefiero que cada cual se la imagine a su manera, aunque tenga el rostro que tenga ella es un ejemplo de superación, una mujer cuya fuerza interior le ayuda a sobreponerse a los diversos avatares de su azarosa existencia.
Tampoco quiero desvelar el porqué del título, pero tenéis que reconocer que es precioso y suena muy bien. A mí me encanta y como los olores son tan evocadores, y tan fuerte el poder de la palabra, incluso sugiere el aroma de las violetas, de las que esta tarde no hemos podido disfrutar porque no es época de floración, aunque los caramelos las recuerden bastante.
Cuando comencé a escribir la novela, al contrario que otros escritores, no sabía cuál sería el final. Me fascina ir creando un personaje, imaginarlo, meterme dentro de su piel y dejarme llevar por su personalidad, su forma de pensar, de comportase, y así ir urdiendo la trama.
No quiero revelar más detalles sobre el argumento de la novela, además en la contraportada del libro podéis ver un resumen de la misma, y creo que lo mejor sería que la leyerais, que lo hagáis con cariño y que no seáis demasiado duros al juzgarla. Tengo la esperanza de que podáis disfrutar de su lectura como yo lo hice cuando la escribí.
Muchas gracias por vuestra atención, por vuestra compañía y o cariño, sin vosotros esta tarde no habría sido lo mismo para mí y siempre es un placer tan sentiros cerca.

El acto finalizó con una rueda de preguntas y la firma de libros que adquirieron los numerosos asistentes.
 










 ¡Un año! Parece increible, tan increible como la noticia de su desaparición en tal fecha como hoy y sobre esta misma hora.
Un año sin Michael. Queda su música, su voz, sus bailes... Y el recuerdo de su figura y carisma en el corazón de todos sus fans.

JOSÉ SARAMAGO




Conmovedor, brillante y digno es el legado que deja al mundo el Nobel portugués José de Souda, Saramago; se ha ido acompañado hasta el último suspiro por su mujer, Pilar del Río, a quien profesaba tal devoción que llegó a parar todos sus relojes a la misma hora en que la conoció, hace ya 25 años.



Se dedicó a la literatura porque no le gustaba el mundo donde le tocó vivir y dotó a los personajes de sus novelas de dignidad y de historias conmovedoras que perseguían la reflexión. Saramago, uno de los mejores escritores del siglo, fue siempre un intelectual en defensa de lo que creyó más justo, creencia que le llevó a criticar y enfrentarse sin miedo a los responsables de países y estamentos, quizá por eso explicaba: “Yo no escribo para agradar ni tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar”.



Consciente de su avanzada edad, declaro: quiero aprovechar el tiempo al máximo para decir lo que tengo que decir “cuanto antes”.



El mundo, que tan bien retrató en sus novelas, ha perdido a un gran narrador. Pero como él mismo dijo en una ocasión: "No cambiaremos el mundo si antes no cambiamos nosotros de vida". Su desaparición vuelve a nuestra cultura más pobre, aunque nos queda su excepcional obra.


PRESENTACIÓN DE "BOCEGUILLAS (1925-1955) de Melquiades Antoranz Robledo y Alejandro de Diego Martín


PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"BOCEGUILLAS (1925-1955)"



     El 13 de junio, coincidiendo con el día de San Antonio de Padua, patrono de la localidad de Bocequillas (Segovia),  es presentado el libro del mismo nombre, “Bocequillas (1925-1955)" del que son autores Melquiades Antoranz Robledo y Alejandro de Diego Martín.



     Mas que una presentación al uso esto ha sido un baustimo celebrado con dulces, dado que los ejemplares pueden adquirirse en la pastelería del municipio serrano, visita obligada de propios y ajenos. Allí, entre tartas, pastas  y bollería, se ha mostrado en sociedad el libro “Bodeguillas 1925-1955” una ingente y bien estructurada crónica de vida y costumbre que Alejandro de Diego ha recopilado merced a recuerdos y experiencias propias y de viva voz de Melquíades Antoranz que, al amor de la chimenea o en las tardes veraniegas, ha ido rememorando.



     El libro, ilustrado con numerosas fotografías, hace un recorrido por todas las casas que formaron el censo de los habitantes de la villa segoviana en los años treinta y cuarenta, fundamentalemente.

   Está escrito en tono coloquial respetuoso y meramente informativo, salpicado de anécdotas y curiosidades, lo que hace más amena su lectura.



     Sus autores argumentan que este volumen, de casi seiscientas páginas, es como una herramienta de muchos usos, un pozo con mucho caudal que cada uno sabrá cómo aprevechar su agua.



     Desde este espacio felicitamos a sus autores, especialmente a nuestro compañero de tertulias Alejandro de Diego, y deseamos a este libro un gran exito entre todos los que han formado parte de Boceguillas y los que nos asomemos a sus páginas para conocer mejor una parcela de su historia.

PRESENTACIÓN EN MADRID DEL ÚLTIMO LIBRO DE JAVIER BUENO Y JUAN CALDERON


     En el salón de actos de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, a toque de campanilla, Emilio Porta inició la presentación del último libro doble de Javier Bueno y Juan Calderón, “El orgasmo fluvial de Lolita Valor y otros relatos” y “Veinte historias amables más un garbanzo negro”. Resaltó la tarea cultural que llevan a cabo los autores y cedió la palabra a José Iglesias Benítez que leyó el prólogo de su autoría, en la parte correspondiente a los relatos de Juan Calderón, a los que calificó de desenfadados, amables o irónicos aunque siempre con una pincelada de la vena poética de éste.

     
     Tomó la palabra Juan para comentar las actividades que llevan a cabo a través de la plataforma cultural “Raíces de papel” para, a continuación leer uno de los trabajos del libro “Una forastera en Valdelospilones” un relato divertido con trasfondo irónico y crítico que hizo sonreir a la nutrida concurrencia y arrangó más de una carcajada.



     La presentación del trabajo de Javier Bueno corrió a cargo de Milagros Salvador que leyó el introito del libro resaltando la importancia del relato y el cuento en la literatura y de cómo Javier, con un lenguaje claro y rotundo, ha elaborado unas historias que dejan poso y buen sabor de boca.

     La intervención del autor se inició agradeciendo las elogiosas palabras de Milagros para con él y, a renglón seguido, procedió a la lectura del relato “Del convent al Paralel” un texto tragicómico con concesiones a la nostalgia y una contundente frase final.

Cerró el acto Emilio Porta dando las gracias a los asistentes que llenaban la sala, por acompañarlos en tan grato evento y con la firma de libros por parte de Javier y Juan se dio por terminada la velada.


     Los integrantes de Tirarse al Folio, casi al completo, disfrutamos del evento y de la oportunidad de escuchar en las voces de sus autores un par de historias, y desde este espacio deseamos a nuestros amigos mucho exito con esta nueva y original publicación, que sin duda todos nosotros leeremos con especial cariño.





REVISTA DIGITAL TAF

CON NOMBRE PROPIO


ENSOÑACIONES DE BLANCO SOBRE NEGRO
Ino Romero - Mayo 2010


Aquel fin de semana podría estar cerca de ella, pero no era rodeada de gente como yo ansiaba verla.

Su marido nos había invitado pasar un par de días en su casa de la sierra y cuando ella salga al porche a recibirnos mi pulso se bloqueará primero para adquirir un ritmo trepidante que yo combatiré apretando mi puño cerrado hasta clavarme las uñas y buscaré refugio en la curva de su cuello para no delatarme si me asomo directamente a sus ojos o a su boca.

─ Creo que se me avecina una cefalea─, mentí a mi mujer, ─será mejor que nos quedemos en Madrid.

─ ¡No podemos hacerlo ahora, en el último momento! Los Torremocha están en camino para recogernos; ellos no conocen la urbanización y se perderán.

─ Pues que aprendan, todos hemos ido una primera vez.

─ Me tienes cansada con tus dolores de cabeza cuando no te agrada el sitio donde vamos y no estoy dispuesta a tus caprichos, de modo que te tomas un analgésico y ya se te pasará.

Mi mujer tenía razón; yo me refugiaba en mis dolores cuando no me apetecía algún plan, pero esta vez se equivocaba porque me moría por ver a Sandra y estar a solas con ella. Eso precisaba un plan.

Al bajarnos del coche con los Torremocha el roce de su piel en el beso de bienvenida hizo que mi sangre fluyera vertiginosa hasta las proximidades de mi vientre y allí se instaló impaciente. No pude rechazar a su marido cuando me estrujó con los mismos brazos que la abrazaban a ella y su contacto me hizo entrar en cierta laxitud emocional.

─ El pobre Andoni viene con uno de sus clásicos dolores de cabeza y he tenido que convencerle de que aquí, sin ruidos, estaría mejor que en casa.

─ Has hecho muy bien─, afirmó Sandra mirándome con afecto maternal, ─aquí le vamos a curar, ¿quieres ver qué tengo en mi botiquín por si te puede ir bien?

El contraste de sus brazos morenos con aquel vestido blanco ajustado originó un nuevo cataclismo sanguíneo y sólo pude mover la cabeza como el memo que soy, para rechazar cualquier medicamento que no fuera el soñado fluido acariciador de un beso suyo.

Su marido había organizado una comida con nosotros y otras tres parejas en un restaurante de moda a unos kilómetros de distancia y me fue sencillo quedarme solo:

─ A mí me dejáis en cualquier sitio, a oscuras, y en una o dos horas me encuentro mejor y me tomo el postre con vosotros y hasta una copa, iros tranquilos.

Se marcharon felices de haber dejado atrás a un pelma con dolor de cabeza y yo subí la escalera guiado por su perfume que me llevó directamente hasta su dormitorio.

Ella estaba presente en cada detalle del cuarto. Reconocí el libro que un día le recomendé sobre la mesilla, con muy pocas hojas por leer. Me observé como un intruso ante el espejo donde Sandra se vería desnuda cada mañana para admirar su pecho casi adolescente y sus caderas firmes. Bajo la almohada encontré su camisón de seda que escondía la sutil mezcla del olor de su carne y su perfume. Hubiera sido feliz robando aquella prenda pero, además de un memo, yo era un cobarde.

Abrí la puerta corrediza del armario y pasé las yemas de mis dedos por sus vestidos deteniéndome entre los pliegues hasta rozar sus pechos y acariciar su vientre todavía tibio.

Fue entonces cuando decidí desnudarme con ella y tomé de un cajón unas medias negras, unas braguitas caladas y un sujetador mínimo.

El vestido negro que escogí era muy escotado y lo llevé abrazado hasta la entrada del dormitorio donde fui abriendo la cremallera despacio, diente a diente, mientras besaba su cuello y susurraba palabras dulces en su nuca. Dejé que resbalara hasta el suelo e hice que sus pechos volaran libres del sujetador. A los pies de la cama comencé a desnudarme yo también.

El sonido sordo de otra cremallera me hizo volverme asustado para verla, desnuda, venir a mi encuentro tras abandonar su vestido blanco en el suelo.



NOTICIAS TAF


Los ceramistas dicen que el primer alfarero fue Dios y su obra Adan, y si nos atenemos a las enseñanzas de la Biblia, sería cierto. Sea como fuere, modelar una pella de barro y convertirla en un utensilio útil, en una figura o en un objeto de adorno, es un placer. Lo es en mayor medida cuando esa pieza salida de las manos del artista obtiene un reconocimiento. Así ha sido con la ceramista Marta González Pérez, que se alzó con el primer premio del certamen convocado por el Ministerio de Agricultura, y relacionado con el medio ambiente, por su obra Continuidad: hierba y viento.